El Reino Unido quiere que Londres siga siendo el centro de las disputas legales sobre temas comerciales después del brexit. Pero sin el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Un estudio publicado por el Reino Unido ayer ofrece pocos detalles sobre cómo conseguir esto, pero es evidente que Gran Bretaña no quiere perder el lucrativo negocio de litigios judiciales.
Funcionarios de gobierno señalaron que es probable que un estudio que será publicado hoy sobre el TJUE brinde más detalles al respecto. Según el Gobierno, el derecho inglés rige actualmente alrededor del 40% de los arbitrajes comerciales globales. “El resultado óptimo para ambas partes será un acuerdo que refleje nuestra cercana relación existente”, dice el documento.