Las lluvias que se reportaban desde la noche del pasado lunes en Argentina dieron un respiro a la soya tras una ola de temperaturas muy altas y clima seco, aunque las precipitaciones más abundantes llegarán en el final de la semana, dijo un experto climático.
La semana pasada, un período de calor extremo y sin lluvias generó temores sobre la cosecha de soya del país sudamericano-el mayor exportador global de aceite y harina de la oleaginosa-e hizo subir los precios del grano en el mercado de futuros de Chicago.
Desde la noche del lunes, favorables precipitaciones de entre 30 y 50 milímetros cayeron en las tres principales provincias soyeras de Argentina, dijo Germán Heinzenknecht, meteorólogo de la Consultora de Climatología Aplicada. Los agricultores ya sembraron el 92% de la soya del ciclo 2013/2014, cuya implantación fue demorada por una sequía sumada a temperaturas superiores a 35 grados centígrados durante diciembre.
