Después de cuatro horas de negociaciones, los productores de maíz de Los Santos, industriales y autoridades agropecuarias logran fijar el precio del quintal del grano para la cosecha 2017-2018 que se inició el pasado miércoles.
Los productores recibirán 17.25 dólares por el quintal de maíz puesto en las instalaciones de los silos de La Honda en Los Santos. Los industriales comprarán el quintal a 14.40 dólares y el Estado subsidiará los 2.75 dólares restantes.
El precio pagado al productor será 50 centésimos menos que el recibido en el ciclo agrícola pasado.
Sin embargo, el subsidio estatal pasó de 2 dolares por quintal a 2.75 dólares, informó Rodrigo Araúz, coordinador nacional de las cadenas agroalimentarias del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
En la negociación se pactó la compra de 2 millones de quintales de maíz de la cosecha local. La compra se dividió en cuatro etapas. La primera cuota de 618 mil 433 quintales deberá ser adquirida por los industriales del 15 de enero al 15 de febrero de 2018.
Del 16 de febrero al 15 de marzo se deberán comprar 618 mil 432 quintales; del 16 de marzo al 15 de abril, 412 mil 288 quintales; y del 16 de abril al 15 de mayo los 412 mil 288 quintales restantes.
Según los industriales, la entrada en exceso de carne de cerdo y pollo los obliga a ser más competitivos y no pueden pagar el precio a que aspiraban los productores.
En Panamá se cultivan 18 mil 905 hectáreas de maíz y el 86.5% proviene de la región de Azuero.
La industria compra 9 millones de quintales de maíz por año para alimentar a los animales.
De la producción local, se utilizan 1.1 millones para consumo humano, ya que el grano importado solo se puede consumir por animales, advierte Araúz.
Según el índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), los precios internacionales del maíz en diciembre de 2017 mostraron un leve incremento, debido principalmente a las inquietudes por la meteorología en la Argentina.
No obstante, la amplia oferta y las menores ventas contribuyeron a la caída de los precios del trigo.
En el transcurso del año pasado, el índice de precios de los cereales de la FAO se situó en un promedio de 151.6 puntos en 2017, esto es, un 3.2% más que en 2016, pero todavía en torno a un 37% por debajo del nivel máximo alcanzado en 2011.
