El ministro británico encargado del brexit, David Davis, lamentó las “presiones” que ejerce, según él, Bruselas sobre Londres para solucionar la cuestión financiera del divorcio con la Unión Europea (UE), y destacó los avances realizados en las negociaciones.
El negociador en jefe de la UE, Michel Barnier, “se preocupa porque no recibe una respuesta sobre la cuestión del dinero”, señaló el ministro, invitado al programa político dominical de la BBC.
“Pero no voy a permitirles que usen esta presión sobre los plazos para obligarnos a hacer lo que sea”, aseguró.
Al término de la tercera ronda de las conversaciones, Barnier lamentó que “el Reino Unido no se considere legalmente obligado a cumplir” algunos de los compromisos financieros.
Consideró que estaba “lejos de constatar avances suficientes para poder recomendar al Consejo Europeo [los dirigentes de los 27] iniciar discusiones sobre la futura relación” con el Reino Unido, lo que por el contrario Londres quiere comenzar lo antes posible.
El saldo que debe pagar el Reino Unido para cumplir con sus compromisos financieros con la UE está avaluado extraoficialmente en entre 71 mil 165 y 118 mil 609 millones de dólares por la parte europea, pero este monto es rebatido por Reino Unido.
“Lo que decimos es ‘nos habéis dado esta enorme factura, vamos a verificarla línea por línea”, indicó David Davis. Este pago financiero, “la UE considera que es una obligación legal. Nosotros respondemos que no es el caso”, adelantó Davis.
