El presidente izquierdista de México, Andrés Manuel López Obrador, canceló el proyecto de una cantera de oro en el sur de la paradisíaca península de Baja California que había provocado la movilización de grupos ambientalistas.
“Ya llegó la hora de la definición y le digo al pueblo de Baja California Sur: no a la mina”, dijo López Obrador en un evento público en la turística ciudad de Cabo San Lucas.
El mandatario, que asumió el poder en diciembre pasado, ha sometido temas polémicos a consultas ciudadanas informales, pero dijo tajantemente que no someterá a ese proceso el proyecto de la explotación de oro a cielo abierto en la Sierra de La Laguna, uno de los principales acuíferos de La Paz y de Los Cabos, de Baja California Sur, y que además es una área protegida.
Tras una votación popular, el mandatario anuló la construcción de un nuevo aeropuerto internacional para la ciudad de México que ya tenía un avance de, al menos, 30%, lo que derivó en el lanzamiento de una oferta de recompra de mil 800 millones de dólares en bonos emitidos para ese proyecto.
AMLO, como también se le llama, tachó esa terminal aérea, valuada en 13 mil millones de dólares, de faraónica y de estar plagada de corrupción.
Al explicar por qué la cantera de oro, que sería operada por una empresa privada mexicana, no será sometida al escudriño popular, explicó que su administración tendría la responsabilidad completa, ya que el proyecto arrancaría durante su gobierno, a diferencia del aeropuerto, lanzado por su antecesor. “Esto me tocaría a mí iniciarlo, y yo digo no. Y tengo la facultad”, dijo, desatando un largo aplauso en un evento público en Cabo San Lucas, un destino predilecto de turistas extranjeros.
“¿Por qué no? Porque tenemos que cuidar el paraíso, no destruir el paraíso, cuidar la naturaleza. Y si estoy hablando de que la gente vive del turismo, tenemos que cuidar el medio ambiente”, abundó.
