PEKÍN, China (EFE). La compañía aérea alemana Lufthansa pondrá en funcionamiento un vuelo directo desde Múnich a la ciudad de Guangzhou, provincia de Cantón, sur de China, a partir del 1 de febrero de 2004, informó ayer la compañía aérea.
El vuelo será el cuarto destino de Lufthansa en China, después de la capital, Pekín, y las ciudades de Shangai y Hong Kong en la costa meridional.
El Airbus A340-300 de la compañía alemana volará cinco veces por semana entre Guangzhou y Múnich vía Shangai, por lo que se elevará a 31 el número total de vuelos semanales de Lufthansa en China.
Lufthansa tiene acuerdos comerciales con la compañía aérea Air China y con Asiana Airlines, que agrupa a 15 compañías internacionales.
Alemania es el país europeo con mayor número de inversiones en la provincia de Cantón, donde cuenta con unas 200 compañías, y las ciudades de Guangzhou y Frankfurt están hermanadas debido al número de sus intercambios comerciales.
La compañía aérea alemana Lufthansa ha enfrentado algunos problemas con su masa laboral, cuando se contempló elevar el número de despidos previstos en el marco del plan de reestructuración por encima de los 2 mil inicialmente anunciados.
El director de recursos humanos de la empresa, explicó que nadie puede decir cuántos puestos será necesario suprimir, aunque ha subrayado que el grupo evitará llevar a cabo despidos directos.
Lufthansa, que a finales de 2002 contaba con 94 mil 135 empleados en todo el mundo, de los que 59 mil están en Alemania, ha puesto en marcha un plan para reducir sus costos en unos mil 200 millones de euros
A partir de octubre, la compañía traspasó a sus clientes parte de los gastos en nuevas medidas de seguridad y en el aumento de las primas de los seguros.
Por otra parte, Lufthansa señaló que el descenso de la demanda de viajes a EU obligará a cancelar un total de 28 conexiones con este país, frente a las 20 previstas inicialmente.
Así, desaparecerán los vuelos entre Frankfurt y Atlanta, Dallas, Houston, Philadelphia, Phoenix, así como la conexión entre Múnich y Los Angeles y uno de los cinco vuelos diarios entre Alemania y Nueva York.
Esta medida supone una reducción del 20% en su oferta de plazas hacia Estados Unidos, añadió Lufthansa, que podría emplear parte de los aviones no utilizados para cubrir trayectos hacia Asia, un destino más demandado y atractivo para esta compañía.