El plan contempla la reducción escalonada del déficit fiscal a través de una racionalización del gasto público, una propuesta para ponerle un tope a la planilla del Estado, el anuncio de un proyecto de reforma tributaria para finales de diciembre, así como el programa de reestructuración financiera de la Caja de Seguro Social (CSS). Además se está contemplando la reestructuración del perfil de la deuda pública para reducir el flujo monetario negativo y liberar recursos para las inversiones públicas.
El Gobierno también se comprometerá el lunes a no seguir utilizando el capital del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD), de mil 260 millones de dólares, para financiar inversiones públicas.
Vásquez señaló que el objetivo primordial del plan financiero es lograr sacar al Estado del déficit primario para colocarlo nuevamente en una situación de superávit primario. Es decir, que el Gobierno no necesite cubrir los gastos de funcionamientos con más deuda, como ocurre actualmente, sustentó el ministro del MEF.
"Esta situación deficitaria es insostenible a mediano plazo, y el crecimiento de la deuda pública en los últimos años es un termómetro de este problema", expresó Vásquez.
Un estudio de la firma consultora INDESA afirma que la posición fiscal primaria del Gobierno es demasiado baja para la sostenibilidad del índice de endeudamiento público. Se requeriría en el 2004 de un superávit primario de 134 millones de dólares, pero la realidad es que habrá un déficit primario de 100 millones de dólares, precisa el estudio.

