El presidente Nicolás Maduro admitió el fracaso del modelo de producción aplicado por su gobierno en Venezuela, que enfrenta hiperinflación y cuatro años de recesión.
“Los modelos productivos que hasta ahora hemos ensayado han fracasado y la responsabilidad es nuestra, es mía, es tuya”, expresó Maduro en un congreso del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
“Basta de lloriqueos (...), nos toca producir con agresión o sin agresión, con bloqueos y sin bloqueos, hacer de Venezuela una potencia económica (...) Cero lloriqueo, yo lo que quiero es soluciones compañeros”, subrayó.
El gobierno socialista estatizó sectores como el del cemento y acero, expropió cientos de empresas -entre ellas cadenas de supermercados- y más recientemente militarizó mercados municipales en una cruzada contra los altos precios.
Asimismo, fija los precios de varios rubros y monopoliza las divisas mediante un control de cambios.
“Calculo unos dos años para lograr un alto nivel de estabilidad y podamos ver los primeros síntomas de la prosperidad nueva, económica, sin abandonar un segundo la protección y seguridad social”, sostuvo Maduro. El mandatario recalcó, además, que sus planes para la recuperación económica incluyen “llegar a 6 millones de barriles diarios en 2025 o antes”, en medio de una producción petrolera que se desplomó de 3.2 millones de barriles diarios en 2008 a 1.5 millones en 2018.
Washington ha impuesto sanciones financieras contra Maduro, varios funcionarios del Gobierno y la petrolera estatal Pdvsa, que aporta 96% de los ingresos del país por la exportación de crudo.
Maduro, que suele achacar la crisis a una “guerra económica” promovida por Estados Unidos para derrocarlo, llamó a la militancia del PSUV a sumarse a la recuperación de la producción, pese a las “agresiones” de Estados Unidos.