El Gobierno venezolano mantendrá la compra de alimentos a empresarios mexicanos para un programa social, dijo el presidente Nicolás Maduro, independientemente de que autoridades de México los multaron por especular con los precios y les ordenaron detener el suministro.
Venezuela cuestionó las acusaciones y las consideró un “atropello” y un “intento de obstaculizar” los esfuerzos con los que el Gobierno busca “superar” la crisis de escasez de bienes en medio de una recesión económica.
“Le ratifico a los empresarios (mexicanos) que Venezuela está preparada para seguir comprando los productos que necesitamos para complementar la dieta popular”, agregó el mandatario en un acto transmitido por la televisión estatal.
El programa CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción), a través del cual se ofrecen alimentos subsidiados a los venezolanos, ha estado bajo investigación por denuncias de corrupción y especulación.
El jueves pasado el Gobierno mexicano ordenó a un grupo de empresas acusadas de especular con la venta de alimentos a Venezuela a pagar 3 millones de dólares al Alto Comisionado de las Naciones Unidos para los Refugiados (Acnur).
Tras esa acción, el mandatario venezolano dijo que “los productos mexicanos eran de calidad y estaban siendo pagados a los precios que tienen que ser pagados”. No detalló cuánto ha cancelado por alimentos como leche, granos, atún enlatado, harina de maíz, arroz, entre otros. Maduro destacó que el Gobierno de México quiso retardar la entrega de productos, pero no fue posible porque los empresarios lograron evitar que se paralizaran los despachos.
