El banco central de México mantuvo sin cambios sus cálculos para el crecimiento económico en 2018 y 2019 y, aunque señaló riesgos para la inflación, destacó que actuará para anclar las expectativas de mediano y largo plazo hacia su objetivo del 3%. El banco dijo que mantiene su previsión decrecimiento del producto interno bruto (PIB) en un rango de 2%–3%, mientras que para el próximo año anticipa entre un 2.2% y un 3.2%.
La entidad espera que el índice de precios continúe bajando a lo largo del año, para alcanzar ahora la meta permanente del 3% entre enero y marzo de 2019.
Anteriormente, el banco esperaba que la convergencia se lograra hacia finales de 2018. Banxico identificó como riesgos al alza para la inflación una depreciación del peso, nuevos choques en los precios de los bienes agropecuarios, así como alzas significativas en los valores de los combustibles y la electricidad.
El banco dijo que su junta de gobierno vigilará muy de cerca la evolución de la inflación, incluyendo el potencial traspaso de las variaciones del tipo de cambio en los precios, así como la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos y la evolución de las condiciones de holgura en la economía.
Ante la presencia de factores que, por su naturaleza, impliquen un riesgo para la inflación y sus expectativas, de ser necesario la política monetaria actuará de manera oportuna y firme para fortalecer el anclaje de las expectativas de inflación de mediano y largo plazo y lograr la convergencia de esta a su objetivo de 3%, dijo el banco.
