El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sus tipos de interés en su mínimo histórico del 0.25% y revisó a la baja su pronóstico de inflación para 2014, situándolo en un 1%, frente al 1.1% de la última proyección.
“La inflación anual permanecerá en un 1% en 2014, en un 1.3% en 2015 y en un 1.5% en 2016. En el último trimestre de 2016, la inflación anual será del 1.7%”, dijo el presidente del BCE, Mario Draghi.
Esta revisión a la baja de la inflación viene precedida del dato de la inflación del mes de febrero en la eurozona, que se situó en el 0.8%, según la oficina de estadística de la Unión Europea (Eurostat).
Estos datos desataron los temores entre los inversores ante el riesgo de deflación.
Draghi quiso apaciguar los ánimos y aclaró que “las expectativas de inflación a medio y largo plazo se mantienen dentro del objetivo del BCE”.
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, Draghi justificó la decisión de mantener la principal tasa de interés señalando que los últimos datos económicos confirman ampliamente su escenario base. Asimismo, afirmó que el organismo europeo espera una “recuperación paulatina de la coyuntura económica de la zona euro”.
En concreto, el BCE pronostica un crecimiento del PIB del 1.2% para 2014, ligeramente por encima del 1.1% de las últimas proyecciones de finales de 2013. Mientras, para 2015 y 2016 el BCE espera un crecimiento económico de un 1.5% y un 1.8%, respectivamente.
En este punto, el presidente del BCE señaló que los riesgos para el crecimiento siguen a la baja.