Asia será uno de los últimos lugares en la Tierra donde se podrá encontrar una especie cada vez más amenazada: los operadores humanos de divisas.
Para 2025, la negociación de divisas en monedas del G-10 –que representa la amplia mayoría del mercado de 5.1 millones de millones de dólares diarios- se volverá totalmente electrónica, pronostica David Mercer, máximo ejecutivo de LMAX Exchange, una plataforma de negociación electrónica.
Ya en 2015, los inversores más grandes y activos llevaban a cabo alrededor del 76% de la negociación mundial de divisas en forma electrónica.
La demanda de una mayor transparencia en la fijación de precios y comisiones ha ayudado a acelerar el cambio, junto con los esfuerzos de los bancos para reducir personal y bajar los costos de manera más amplia desde la crisis financiera mundial. En Asia, sin embargo, el hecho de que los volúmenes sean más pequeños significa que hay menos escala que ganar.
Los mercados idiosincráticos también tienen un impacto: en el caso de divisas relativamente ilíquidas como el dong vietnamita y la rupia indonesia, por ejemplo, los inversores quizá prefieran recurrir a un operador humano.
La velocidad no es tan importante en Asia, dijo Mercer. El descubrimiento de los precios no es tan fácil porque la mayoría de las operaciones se sigue haciendo en Londres, Chicago y Nueva York, explicó.
Los seres humanos están en retirada en los mercados financieros desde hace algún tiempo –los recintos de negociación de materias primas a viva voz como se ven en la película de Eddie Murphy.
En Asia, la tendencia de los funcionarios a influir en el tipo de cambio, cuando no controlarlo, hace más difícil ver el pasaje a la negociación electrónica. El banco central de Tailandia llevará a cabo una sesión informativa para anunciar reformas en las normas sobre divisas.
Las restricciones locales significan que los inversores a menudo utilizan mercados offshore para los contratos a término de divisas sin entrega (NDF por sus siglas en inglés) para protegerse de las pérdidas o especular con la caída de las divisas. Debido a su complejidad, los NDF habitualmente se manejan por el teléfono entre operadores humanos. Eso no impidió que NEX Markets creara un mercado electrónico, pero su plataforma sufrió un golpe cuando tuvo que vérselas con el ringgit.