En lo que hace a las ventas minoristas de artículos de lujo, el sueño americano se está convirtiendo en una pesadilla.
La última temporada de informes ha dejado al descubierto una fisura entre las marcas de alta gama de Estados Unidos y sus pares de Europa. Esto se refleja en el precio de las acciones.
El Índice Bloomberg Intelligence European Luxury, que cotizó con descuento respecto del Índice Bloomberg Intelligence U.S. Luxury durante la mayor parte de 2016, ahora le ha sacado ventaja. Este cambio se debe a diversas razones.
En primer lugar, el dólar fuerte desalienta a algunos turistas de viajar a Estados Unidos, privando a las marcas de lujo estadounidenses de un público del cual dependen en buena medida.
En lugar de ir a Estados Unidos, los compradores se dirigen a Europa, en especial al Reino Unido, donde pueden adquirir más carteras de Prada y billeteras de Louis Vuitton gracias a que la libra está más débil.
Las grandes tiendas como Neiman Marcus Group Inc., Nordstrom Inc. y Macy’s Inc. – lugares a los que antes iba la gente en busca de zapatos y carteras de alta gama- tienen dificultades para atraer clientes que prefieren comprar online o directamente de marcas como Ralph Lauren Corp. y Kate Spade & Co. Si bien las marcas de lujo están tratando de diversificarse alejándose de las grandes tiendas, las ventas a través de ese canal siguen siendo una parte significativa de su negocio. En el caso de Ralph Lauren, las ventas mayoristas representan el 44% de los ingresos.
