Miles de personas se manifestaron ayer en Buenos Aires en apoyo de los trabajadores despedidos por la multinacional estadounidense Pepsico, que anunció en junio el cierre de su planta.
La protesta, que contó con la presencia de sindicatos y partidos de izquierda, se extendió por el centro de la capital en una gruesa columna que criticó al gobierno de Mauricio Macri, con carteles en los que se leía “Basta de despidos” y “Hoy es Pepsico. ¿Mañana quién será?”.
Los manifestantes terminaron su recorrido en el Congreso de Buenos Aires, donde instalaron una gran carpa para “visibilizar el conflicto y la injusticia reinante”. Pepsico anunció en junio el cierre de su planta en Vicente López, en la periferia de la capital argentina, debido a “su compleja estructura de costos” y despidió a 600 personas.
El jueves pasado, fuerzas de seguridad desalojaron con gases y balas de goma a los trabajadores que resistían el cierre de la planta, con un saldo de una veintena de heridos y varios arrestos.