El saldo de la deuda pública cerró el mes de octubre en $15 mil 952 millones, lo que representa un aumento de mil 503 millones de dólares o 10.4% en comparación con el mismo período del año anterior.
En solo un año, por tanto, los compromisos adquiridos por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) son similares al contrato original para la ejecución de la primera línea del Metro de Panamá.
Cuando se compara la situación actual con la que había en 2009, el primer año de gestión del presidente Ricardo Martinelli, se observa cómo ha recurrido esta administración a la deuda para financiar un gasto público que alcanza niveles récords. En junio de 2009, según los reportes de la Dirección de Crédito Público, el saldo de la deuda era de $10 mil 802 millones, $5 mil 150 millones o 47.6% menos que al cierre de octubre.
A estas cifras se deberían añadir otros compromisos adquiridos por entidades del Estado, que fueron sacadas del sector público no financiero tras una ley aprobada en 2011 por el MEF.
Se trata, en concreto, de la Empresa Nacional de Autopistas (ENA), que contrató deuda por casi mil millones de dólares para hacerse con las concesiones de los corredores Norte y Sur; Tocumen, S.A., que debe completar una emisión de bonos por $650 millones para financiar la construcción de la terminal sur del aeropuerto; y la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa), que adjudicó a la compañía Odebrecht un contrato para construir la tercera línea de transmisión eléctrica por $233.8 millones. En este caso, Odebrecth será también la encargada de aportar la financiación.
En este tipo de contratos, denominados “llave en mano”, el gobierno de Ricardo Martinelli ha comprometido más de $3 mil 400 millones, monto al que habrá que sumar proyectos contratados al final del período presidencial como la ampliación de la carretera Interamericana entre Santiago de Veraguas y David, Chiriquí, o el nuevo Hospital del Niño.
Aunque una parte de estos compromisos han sido pagados por este Gobierno, el Presidente que salga de las urnas en 2014 deberá asumir el resto de los pagos. Algunas obras, como la Ciudad Hospitalaria de la Caja de Seguro Social, se terminarán de pagar en el año 2018.