En un intento de la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, por limitar el daño del abierto ataque del presidente Donald Trump a su política del brexit, ayer se reunió con él en su residencia de campo.
En una entrevista con un periódico, publicada justo después de que May ofreciera una cena de gala al mandatario, Trump advirtió de que su plan de divorcio de la Unión Europea probablemente termine con las esperanzas de un acuerdo comercial con Estados Unidos.
También dijo que no había seguido su consejo y le asestó un golpe a la política migratoria británica, de la que May había sido responsable antes de convertirse en primera ministra.
“Si hacen un acuerdo así, estaremos negociando con la UE en lugar de negociar con el Reino Unido, por lo que probablemente matará el acuerdo“, dijo Trump en la entrevista publicada en el periódico The Sun.
La libra se debilitó tras la noticia.
El ministro de Asuntos Exteriores, Alan Duncan, buscó minimizar las diferencias e insistió en que la visita del presidente ha sido “definitivamente” un éxito hasta el momento, y rechazó su advertencia de que el plan del brexit de May de mantener estrechos vínculos con la Unión Europea obstaculizaría un acuerdo comercial con Estados Unidos.
