El coeficiente Gini de China, un índice que mide la brecha entre ricos y pobres, bajó a 0.473 durante 2013 frente al 0.474 registrado durante 2012, en parte por mayor atención a las áreas centrales y occidentales.
Estas representaron un 44.4% del incremento del producto interno bruto (PIB) el año pasado, un ascenso de 0.2 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.
Una reunión importante sobre la urbanización celebrada en el mes pasado de diciembre prestó suma atención a las políticas en las regiones centrales, occidentales y nororientales, zonas menos desarrolladas del país, comprometiéndose a impulsar la inversión en las infraestructuras y orientar la transferencia industrial de dichas regiones este año.
El crecimiento de los ingresos disponibles per cápita de los residentes rurales dejó atrás al de los residentes urbanos.
Los ingresos netos per cápita de los residentes rurales subieron un 9.3% en términos reales, mientras que los de los urbanos ascendieron un 7%.
La economía china subió un 7.7% interanual en 2013, superando la meta del 7.5% establecida por el Gobierno y auspiciando varios cambios positivos entre los esfuerzos del país por reequilibrarse.
De acuerdo con el XII Plan Quinquenal para el sector terciario, China tiene como objetivo elevar la contribución del sector al PIB por cuatro puntos porcentuales en 2015 respecto al nivel de 2010.
