El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó la semana pasada por primera vez en un mes, mientras que los precios al productor subieron inesperadamente en junio, lo que probablemente mantendrá a la Reserva Federal encaminada a una tercera alza de tasas este año.
Los despidos persistentemente bajos apuntan a un sólido mercado laboral que está sustentando al crecimiento económico, mientras que un incremento en los precios al productor sugiere que una reciente moderación en la inflación probablemente fue temporal.
Las solicitudes iniciales de beneficios estatales por desempleo cayeron en 3 mil, a una cifra desestacionalizada de 247 mil, en la semana que terminó el 8 de julio, dijo ayer el Departamento del Trabajo.
Los pedidos han estado ahora debajo de los 300 mil, un umbral asociado con un mercado laboral saludable, por 123 semanas consecutivas. Esa ha sido la racha más larga desde 1970, cuando el mercado laboral era más pequeño.
