PROFESIONES DEL FUTURO

Mercado laboral demandará perfiles híbridos

Mercado laboral demandará perfiles híbridos
Mercado laboral demandará perfiles híbridos

En un entorno que evoluciona a alta velocidad y que se impulsa por la automatización y las plataformas digitales, las empresas y el mercado demandan perfiles laborales híbridos que a menudo no corresponden con las profesiones tradicionales.

Hace algunos años, vimos cómo la construcción, el comercio y la agricultura, que entre 2004 y 2014 concentraban el 52% de los empleos, perdieron fuerza en el mercado para dar paso a tres actividades económicas: logística, turismo e industria. Y a medida que avanza la tecnología, serán otras las inclinaciones laborales que demandará el país.

A través de un estudio desarrollado por la Unidad de Inteligencia del Mercado Laboral de Panamá (Unimel), pudo identificarse que muchas de las actividades que llevan a cabo los trabajadores tienen el potencial de volverse automatizadas, dijo Luis Ernesto Carles, ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral.

“La estructura de funcionamiento de todas las empresas está dando un paso agigantado hacia la revolución digital o 4.0. Entender estos cambios y avanzar con ellos nos ayudará a sacar provecho de estas tendencias”, asegura.

“La automatización plantea preguntas difíciles sobre el impacto en el empleo, habilidades, salario y naturaleza del trabajo en sí”.


René Quevedo
Especialista en el mercado laboral.

Según el estudio de la Unimel, entre 2014 y 2024 la demanda laboral se enfocará en áreas técnicas y de emprendimiento, pero con el aval tecnológico.

Se trata de actividades económicas que desafían las ideas convencionales experimentadas hasta ahora: profesores en línea, entrenadores personales, desarrolladores de software, creativos, analistas de big data, ingenieros hospitalarios, ingenieros 3D, consultor de imagen, genestista y especialista en comercio virtual, entre otros.

El gran reto para Panamá es que las instituciones académicas se sitúen a la vanguardia de estos cambios y diseñen planes de estudios adaptados a las nuevas profesiones.

Sobre este tema, Carles advierte de la importancia de que las instituciones académicas asuman un mayor compromiso. “Las universidades públicas y privadas no pueden comercializar la educación”, dijo.

Distingue la importancia de promover estas carreras y cerrar o establecer cupos para las profesiones que están saturadas en el mercado laboral.

De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), entre 2014 y 2024 se crearán 320 mil nuevos empleos en el país. El 67% de la demanda se concentrará en áreas técnicas. También habrá una mayor demanda sobre la mano de obra capacitada.

Actualmente, la escolaridad promedio del panameño es de 11.3 años en la fuerza laboral, pero el mercado exige una escolaridad promedio de 13 años, lo que supone que muchos se quedan atrás.

René Quevedo, especialista en mercado laboral, asegura que hay una deserción escolar en educación premedia y media del 56%, mientras que el 95% de los graduandos humildes terminan probando suerte en un mercado laboral para el cual no están preparados.

El futuro del trabajo plantea un enorme reto para Panamá. Es el país donde menos se capacita al personal en Latinoamérica.

“Esa capacidad de generar y destruir empleo a la vez, es una de las paradojas de la tecnología, que nos lleva a preguntar si debemos ver los retos que nos plantea la revolución digital como oportunidades para ser más eficientes o como piedras en el camino hacia la estabilidad laboral”, plantea Quevedo.

Las universidades trabajan en ofrecerles a los estudiantes los conocimientos necesarios para desarrollar una carrera acorde con el ecosistema laboral del futuro. Algunos avances se aprecian ya en ingenierías y en ciertas áreas técnicas. Pero todavía falta mucho.

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