La canciller alemana, Angela Merkel, calificó de “espantoso” que Estados Unidos considere los automóviles europeos importados como una amenaza para la seguridad nacional, una medida que aumentaría las tensiones entre europeos y estadounidenses.
Si estos autos (...) se convierten de repente en una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, entonces esto nos parece espantoso. Todo lo que puedo decir es que estaría bien que consigamos llegar a verdaderas negociaciones, afirmó Merkel.
La industria automotora alemana sería la primera afectada por medidas arancelarias por parte de Estados Unidos.
Merkel dijo asimismo que los coches fabricados en Baviera, en el sur de Alemania, no representaban una mayor amenaza que los mismos vehículos producidos en Carolina del Sur, en Estados Unidos, donde se encuentra la mayor fábrica de BMW en el mundo.
El departamento de Comercio estadounidense concluyó que los autos y el material automovilístico importado eran una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, ya que debilitaba la industria automotora.
Los grupos automotores alemanes, entre ellos los gigantes Volkswagen, Daimler (Mercedes Benz) y BMW exportaron en 2018 470 mil autos de Alemania hacia Estados Unidos, según agencias germanas.
