El banco central de México elevó ayer su tasa de interés de referencia, en una decisión dividida de la Junta de Gobierno, y dijo que tomará medidas si los riesgos para la inflación -que se han intensificado- lo hacen necesario.
El Banco de México incrementó la tasa interbancaria a un día a un 7.25% desde el 7.00% vigente desde junio, en la primera decisión con Alejandro Díaz de León a la cabeza de la entidad y siguiendo el alza de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La decisión de la autoridad monetaria, que impulsó brevemente al peso, estuvo en línea con las expectativas de un sondeo previo de Reuters, en el que 17 de 31 especialistas anticiparon un alza de 25 puntos base.
“La Junta estará vigilante y, en caso de ser necesario, tomará las acciones correspondientes, tan pronto como se requiera, para asegurar que se mantenga una postura monetaria que fortalezca el anclaje de las expectativas de inflación de mediano y largo plazo y logre la convergencia de esta a su objetivo”, dijo en el anuncio de política monetaria de la entidad.
La inflación en tasa interanual de México se aceleró más de lo previsto en noviembre, a un 6.63%, cerca del máximo de un 6.66% interanual de agosto, su mayor nivel en 16 años.
