Mientras las empresas industriales de Europa intentan modernizar la producción con sensores y software, Microsoft Corp., está intentando captar una parte del gasto.
El gigante estadounidense del software lanzará un nuevo laboratorio en Múnich -tras aperturas en Redmond, Washington y Shenzhen, China- para los clientes que invierten en el llamado Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), la idea de que todo, desde refrigeradores hasta robots industriales estará conectado a la red.
