La minera canadiense Crystallex consiguió ante una corte en Estados Unidos (EU) una orden para confiscar fondos propiedad del Gobierno de Venezuela que están depositados en una cuenta en Bank of New York Mellon Corp. (BNYM), según documentos judiciales.
La medida de un juez estadounidense sigue a una larga disputa de Crystallex para cobrar al gobierno sudamericano unos mil 400 millones de dólares en compensación por la nacionalización de una mina de oro que operó la compañía en esa nación hasta 2008.
Los documentos no muestran cuánto dinero tiene el gobierno del presidente Nicolás Maduro en esa cuenta en el banco BNYM.
La agresiva maniobra legal de la compañía evidencia los riesgos que Venezuela enfrenta al mover fondos a través del sistema financiero estadounidense para gestionar sus pagos de rutina, en medio de la creciente presión que ejercen en EU las autoridades y sus acreedores.
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York emitió el 26 de julio el auto de ejecución contra Venezuela. Crystallex lo había solicitado un mes antes, pero la decisión se hizo pública el jueves.
Venezuela mantenía desde 1992 fondos en una cuenta de BNYM como parte del acuerdo por un contrato de 315 millones de dólares con la empresa Ingalls Shipbuilding, ahora parte de Ingalls Industries Inc., para el mantenimiento y reparación de fragatas navales de las fuerzas militares de ese país, informó la minera al tribunal.