Muchas empresas mexicanas como el gigante de telecomunicaciones América Móvil y la embotelladora Femsa redujeron deuda en el segundo trimestre ayudadas por un peso más fuerte, pero es poco probable que se apresuren a dar retornos o a aumentar sus inversiones.
La reducción está ayudando a las compañías con ingresos en pesos y deuda en moneda extranjera a levantarse tras la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, que llevó al peso mexicano a un mínimo histórico en enero, elevando los costos de la deuda, lo que podría golpear sus ganancias.
Desde entonces, los temores de que Trump pudiera salir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) han cedido, lo que ha apuntalado al peso.
Sin embargo, las empresas podrían guardar su dinero por ahora, previendo que Trump pudiera volver a una línea más dura sobre comercio mientras inicia la renegociación del acuerdo a mediados de este mes.
El peso ganó casi 4% en el período abril-junio tras apreciarse casi 11% en el primer trimestre, según datos de Reuters, el mejor desempeño entre monedas del mundo.
América Móvil redujo su deuda neta de $34 mil 700 millones en diciembre a $30 mil 400 millones en junio.
Una carga más ligera podría abrir la puerta a inversiones de capital adicionales o retornos para los inversores porque reduce la porción de flujo de efectivo que las empresas deben dedicar al costo de su deuda.
Pero analistas creen que muchas empresas, conscientes de que las ganancias del peso podrían ser transitorias, serán cautas. “Creo que la gran mayoría está consciente que hemos tenido una apreciación histórica del peso. Por eso están tomando una posición más conservadora respecto a sus gastos”, dijo el analista de Intercam, Alik García.
