Moody’s Investors Service ha elevado la calificación crediticia de Argentina un escalón ya que la reforma macroeconómica del presidente Mauricio Macri comienza a afianzarse, lo que impulsa el optimismo sobre las perspectivas a largo plazo del país.
Moody’s elevó la calificación de Argentina desde B3a B2 con perspectiva estable, dijo el analista de Moody’s Gabriel Torres en un comunicado.
Tras la revisión, la nación se sitúa cinco niveles por debajo del grado de inversión, a la par con Angola, Nigeria y Camboya.
S&P elevó su calificación para Argentina un escalón en octubre a B+.
Macri ha introducido políticas desde 2015, entre ellas el tipo de cambio de libre flotación, la apertura de la cuenta de capital y unas estadísticas públicas más creíbles.
Torres dijo que el impulso probablemente continúe después de las elecciones de mitad de período en las que la coalición de Macri, Cambiemos, ganó casi el 42% de los votos en la cámara baja del Congreso, reforzando su posición política.
Argentina aún debe lidiar con altos déficits fiscales, pero un crecimiento más fuerte y equilibrado fortalecerá sus posiciones fiscales y externas a lo largo del tiempo, dijo Torres.
La Administración Macri ha anunciado planes para reducir el déficit fiscal y reformas tributarias, de pensiones y laborales.
“El crecimiento económico parece ser más sostenible que los auges previos basados en el consumo”, escribió Torres.
“Después de años de crecimiento económico intermitente, Argentina se encamina a un crecimiento de dos años consecutivos en 2017 y 2018, la primera vez desde 2011”.
Argentina tiene previsto reducir su dependencia de los mercados financieros internacionales, dijo el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
