La Comisión Europea (CE) anunció una multa de $14.8 millones a la farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson (J&J) y otra de $7.5 millones a la suiza Novartis por un pacto para retrasar la entrada en el mercado de un analgésico genérico utilizado en pacientes con cáncer.
Según Bruselas, las filiales de las dos empresas en Holanda cerraron un acuerdo para retrasar la venta en el país de una versión genérica y más barata del calmante fentanilo.
“J&J pagó a Novartis para retrasar la entrada de un analgésico genérico. Las dos compañías escandalosamente privaron a los pacientes en Holanda, incluida gente que sufría cáncer, del acceso a una versión más barata de esta medicina”, censuró el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, en un comunicado.
El también vicepresidente del Ejecutivo comunitario subrayó que esta multa debería llevar a las farmacéuticas a “pensárselo dos veces antes de entrar en este tipo de prácticas anticompetitivas, que dañan tanto a los pacientes como a los contribuyentes”.
J&J es la responsable del desarrollo del fentanilo, un analgésico 100 veces más fuerte que la morfina, y que la empresa vende en distintos formatos desde la década de 1960. La protección del medicamento para su comercialización por parte de la empresa estadounidense venció en 2005, lo que llevó a la filial de Novartis en Holanda, Sandoz, a preparar una versión genérica.
Según Bruselas, cuando Sandoz había producido ya incluso los embalajes necesarios, la empresa dio marcha atrás y cerró un acuerdo con su rival. El pacto, según la CE, ofrecía fuertes incentivos a Sandoz para no entrar en el mercado del fentanilo, pues la compensación mensual pactada superaba los ingresos que la compañía esperaba lograr con la venta del producto. El acuerdo se terminó en diciembre de 2006, cuando una tercera empresa se decidió a producir la versión genérica del calmante.
