Hoy día, para vergüenza del personaje de las historietas, sus congéneres están atacando a los seres humanos, debido a que su hábitat natural ha sido invadido por estos.
En los humanos, la mordedura de un murciélago infestado produce la rabia, enfermedad mortal que ataca en forma rápida y progresiva el sistema nervioso.
Diversas literaturas consultadas indican que la rabia transmitida por murciélagos hematófagos se conoció a partir de las primeras expediciones colonizadoras a América, y existen teorías de su existencia en la época precolombina.
Aquí en Panamá, esta semana se reportó el caso de la muerte de una ciudadana, además de encontrarse en estado grave dos personas más, quienes fueron mordidas por murciélagos hematófagos.
En Panamá existen tres clases de murciélagos hematófagos: el Desmodus rotundus o vampiro común, el Diaemus youngi o de alas blancas, y el Diphylla ecaudata o de patas peludas.
El más común en el país es el Desmodus rotundus.
Un estudio realizado por Oneida Calderón, de la oficina de Sanidad Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), indica que en el mundo existen cerca de 1,200 especies de murciélagos, de los cuales solo los tres mencionados son hematófagos.
Calderón indicó que los murciélagos hematófagos son muy sociables y viven y cazan en grupos.
El sector más afectado por estos animales es el de los ganaderos, ya que el ganado bovino es el más susceptible a la mordida de estos, que se alimentan de sangre.
Por norma general, el campesino panameño no reporta a las autoridades del MIDA cuando una res se le muere a consecuencia de una mordedura de murciélago.
Esta situación, dijo una fuente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), hace que las estadísticas del MIDA no sean muy confiables.
Casi siempre se deja el ganado en el monte, para que se lo coman los gallinazos, afirmó.
El ganadero santeño dijo incluso que hace unos días un trabajador se comió una res que había muerto a consecuencia de la mordedura de los murciélagos.
Por su parte, Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la ANAGAN, indicó que los ganaderos "están cansados" de pedirle a las autoridades del MIDA que les entreguen redes para capturar a los murciélagos hematófagos, pero que la negativa ha sido constante.
"Hemos pedido las redes, pero nos han dicho que mejor vacunemos nuestro ganado, pese a que la mejor medida es capturar a estos animales", afirmó.
Díaz manifestó que las vacunas se había convertido en un buen negocio, pues muchas empresas empezaron a venderla a un precio de un dólar, cuando en realidad su costo en el mercado era de 60 centavos. "Lo mejor sería tener las redes para nosotros mismos capturar a los murciélagos", reiteró.
No obstante, Reynaldo Viveros, director encargado de Sanidad Animal del MIDA, dijo que la utilización de esas redes están debidamente pactadas en convenios internacionales, en donde solo se permite que las mismas sean utilizadas por médicos veterinarios autorizados.
Una característica de los murciélagos hematófagos es que vuelan muy bajo, apenas unos tres pies sobre el suelo. De igual manera, evitan volar en noches de luna, lo que, según Viveros, hace difícil su captura.
El funcionario agregó que en los últimos meses la captura de murciélagos hematófagos se ha incrementado en un 200%, aunque, de seguro, Batman nunca estuvo entre esos.
