La empresa de transporte británica National Express quiere optar a franquicias ferroviarias en España cuando se abra ese mercado dentro de unos años, según declara el director ejecutivo, Phil White, al periódico The Times.
National Express, que en unas seis semanas completará la compra de la empresa española de autobuses Alsa, espera haber consolidado para entonces su presencia en el Estado español y estar en buena posición para optar a la gestión de rutas de trenes.
Tras la reforma de la antigua empresa pública RENFE, el Gobierno español prevé una apertura del mercado de ferrocarriles en el plazo de cuatro o cinco años, cuando, posiblemente, se ofrecerán rutas regionales a la gestión privada, asegura The Times.
"Para entonces conoceremos el mercado y la gente nos conocerá a nosotros. Esperamos que habrá franquicias a las que optar", afirma Phil White en el periódico.
Sin embargo, la posibilidad de entrar en el mercado ferroviario español no es el motivo de la compra de Alsa, anunciada el martes por la empresa británica, precisa el ejecutivo.
National Express confirmó ayer que espera que la operación se complete en unas seis semanas, a la espera de que se pronuncie el regulador de la competencia en España.
La firma ha acordado la compra de Alsa, su primera adquisición en la Europa Continental, por 381 millones de euros (457 millones de dólares).
Según los términos del acuerdo, National Express pagará en efectivo unos 217 millones de euros (260 millones de dólares) a los accionistas de Alsa, primera empresa de transporte en autobús, y el resto lo abonará mediante la emisión de 13.5 millones de nuevas acciones.
National Express, con sede en Birmingham (centro de Inglaterra), llega a mil destinos en el Reino Unido y transporta más de 16 millones de personas al año.
La compañía también es el mayor operador de autobuses del Reino Unido y su servicio europeo, el "Eurolines UK", es parte de la red internacional "Eurolines", que cuenta con socios en toda Europa.
National Express posee, además, varias franquicias de trenes en el Reino Unido y más de 45 mil empleados, toda vez que tiene presencia en Estados Unidos, Canadá y Australia.

