El desbalance que ha habido y aún existe entre la operación y la rentabilidad de las empresas navieras, que ha estado entre 2% y 4%, ha obligado a las compañías a formar alianzas para mejorar sus ingresos a través de las economías de escala.
Ha sido la tendencia durante los últimos años y se mantiene para sobrevivir en medio de la desaceleración que existe en la economía.
Con barcos más grandes se busca una reducción de precios y que se puedan transportar más contenedores con menos consumo de combustible.
Esta situación ha puesto mayor presión con la construcción de buques de nueva generación con capacidad para 20 mil TEU o contenedores de 20 pies de largo, que en ninguna parte se han podido llenar de mercancía.
Esto exige a las empresas navieras ser más creativas, buscando inversión en tecnología que podría terminar en barcos con generación de energía propia, 100% automatizados o que puedan entrar y salir de una terminal sin necesitad de piloto.
El sector naviero observa esto con buenos ojos, por el tema de costos asociados, comentó un representante de la Cámara Marítima de Panamá.
Pero no solo se requerirá que las empresas navieras se ajusten a estas exigencias sino que se aplicará a todos los participantes del mercado. Uno de estos eslabones son las terminales portuarias y servicios de la industria marítima auxiliar.
Hay una serie de situaciones que están forzando a la industria marítima, logística y portuaria a reinventarse, para adecuarse a los nuevos desafíos.

Grandes buques marcan una demanda con menos terminales.
Esto significa que por mas que una terminal diga que tiene espacio ocioso, no significa que los días de mayor demanda, por ejemplo de un jueves a un domingo, va a haber esa disponibilidad, porque las navieras compiten por la misma ventana.
Lo que requiere la industria marítima es que todos los días de la semana las terminales estén disponibles para todos los actores.
De allí se desprende que no es suficiente tener dos terminales solamente en el lado Pacífico, sino que se necesitan tres como en el Atlántico y hasta cuatro en el futuro.
Por ello, la ACP tiene entre sus planes dar en concesión la construcción del puerto de Corozal, para que haya una oferta adicional a los puertos de Balboa y SPA en Rodman.
Algunos representantes de las navieras afirman que los días jueves, viernes y sábados, los espacios en los muelles están ocupados.
También existen otros factores que ejercen presión para que las navieras ofrezcan precios más bajos.
Ya no solamente es obtener un buque eficiente, sino que se tendrá que competir por precios más bajos.