El negociador jefe de la Unión Europea (UE), Michel Barnier, dijo que “muchos” de los borradores del Reino Unido para las relaciones posteriores al brexit son “útiles” y que está abierto a nuevas ideas para solucionar el problema de la frontera irlandesa. Su giro positivo en las conversaciones de divorcio dio un impulso a la libra.
“En el Libro Blanco hay muchas cosas positivas, muchas cosas útiles, solo para dejarlo absolutamente claro”, dijo Barnier a una delegación de legisladores del Reino Unido, de acuerdo con una transcripción oficial. “Simplemente no rechacé del todo el Libro Blanco; simplemente no es verdad”.
Barnier también le dijo al canciller austriaco, Sebastian Kurz, que el 90% del acuerdo de divorcio está completo, según un funcionario del Gobierno que habló bajo condición de anonimato.
El brexit se está haciendo en dos partes: primero el acuerdo de divorcio, que necesita concluirse en los próximos meses para garantizar una salida ordenada. Junto con eso, las dos partes acordarán un esbozo de cómo debería ser su relación futura. Una vez que el Reino Unido haya partido, de ese esbozo se elaborará un acuerdo comercial detallado.
El negociador de la UE también reiteró que está abierto a sugerencias alternativas para mantener abierta la frontera irlandesa después del divorcio. Ese es un gran obstáculo que debe resolverse antes de llegar a un acuerdo de divorcio. Sin embargo, señaló que hubo “grandes problemas” con la visión del Reino Unido de un futuro acuerdo aduanero y su plan para escoger partes del mercado único del bloque.
Michel Barnier
Negociador jefe de la UE.
Los comentarios de Barnier se suman a la evidencia de que las dos partes están trabajando para asegurar un acuerdo de divorcio, y podrían estar dispuestas a posponer algunas de las decisiones más difíciles sobre cómo debería verse la relación futura hasta después del día de salida.
A principios de esta semana, Bloomberg informó que los Gobiernos de Gran Bretaña y Alemania ahora están preparados para posponer algunas de las discusiones más detalladas sobre la relación futura hasta después de que Gran Bretaña haya partido, un cambio que podría hacer más fácil alcanzar un acuerdo de divorcio.
Inicialmente, la parte británica apuntaba a una propuesta de texto jurídico que establece el futuro acuerdo comercial antes de que el país haya dejado el bloque. Hasta hace poco, Alemania también quería un plan muy detallado.
La libra se apreció hasta un 0.8% frente al dólar después de que se publicara la transcripción, antes de reducir los avances.
“Creo que podremos llegar a un acuerdo”, dijo el ministro de Finanzas, Philip Hammond, a periodistas en Viena antes de una reunión con sus contrapartes de la UE. “Nadie está interesado en tener un brexit caótico, un brexit sin acuerdo”.
Las dos partes apuntan a un acuerdo de divorcio para mediados de noviembre para que los parlamentos británico y europeo puedan aprobarlo al momento en que el Reino Unido abandone la UE el 29 de marzo.
Barnier pareció suavizar su lenguaje sobre las demandas de la UE para evitar una frontera dura entre Irlanda del Norte e Irlanda.
La primera ministra Theresa May ha rechazado la versión de la UE de la propuesta de salvaguarda, o el llamado backstop, un intento de garantizar que no habrá una nueva frontera. Eso es porque el plan de la UE haría que Irlanda del Norte opere bajo diferentes reglas que las del resto del Reino Unido.
“Estamos abiertos a discutir otras salvaguardas para que podamos discutir este texto, podemos hacerle cambios”, dijo Barnier.
