Los negociadores de México, Estados Unidos (EU) y Canadá se están concentrando en la manera de incluir las reformas energéticas del presidente mexicano Enrique Peña Nieto en un proceso para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), dijo el principal negociador mexicano.
Las reformas, que entraron en vigor en 2014, abrieron a la inversión privada el petróleo y el gas del país, sectores tradicionalmente en manos del Estado.
Su incorporación en el Tlcan, con una vigencia de 23 años, se considera una manera de ayudar a preservarlas a largo plazo. “Estamos trabajando en ese sentido, analizando todos los elementos que deben ser incluidos en la discusión energética, para reflejar la reforma que estableció México”, dijo el principal negociador comercial mexicano, Kenneth Smith, luego de una sesión de la segunda ronda de la renegociación del Tlcan.
Smith, hablando con periodistas mientras caminaba al lado de sus contrapartes John Melle de Estados Unidos y Steve Verheul de Canadá, agregó que los negociadores buscan “mecanismos que nos permitan integrarnos de una manera positiva en el área del sector energético”.
Los negociadores comerciales de las tres naciones están sesionando en Ciudad de México en 25 mesas de análisis para presentar más propuestas a fin de renovar el Tlcan, un acuerdo que supone más de 1.2 miles de millones de dólares en comercio transfronterizo anual.
Cuando el Tlcan comenzó en 1994, el sector energético de México estaba cerrado.
Las reformas de Peña Nieto pusieron fin a un monopolio de décadas de la petrolera estatal Pemex, y aseguró la competencia con subastas para explorar y extraer petróleo.
