El cultivo de cacao representa el medio de vida para 5.5 millones de pequeños productores en América Latina y el Caribe.
La siembra del fruto es el primer eslabón de una gran cadena agroindustrial que moviliza por año más de 120 millones dólares en ventas en el mundo.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con el objetivo de dotar a los productores de instrumentos útiles que permitan el desarrollo de una producción sostenible, presentó un nuevo manual técnico para la siembra de cacao.
El manual técnico del cultivo de cacao: Buenas prácticas para América Latina, es un escrito que reúne un conjunto de recomendaciones para incrementar la productividad en el continente americano de una forma amigable con el ambiente, asegura el IICA.
El documento brinda consejos técnicos sobre el manejo agronómico para el establecimiento y mantenimiento de las plantaciones, muestran las principales plagas y enfermedades de mayor incidencia, se dan recomendaciones para la cosecha y poscosecha. También se presentan las restricciones respecto a la calidad e inocuidad del cacao en el comercio internacional.
La información que se detalla a lo largo de la publicación de 143 páginas, fue recopilada a partir de libros, manuales, documentos técnicos y artículos científicos, elaborados por diferentes instituciones e instancias públicas y privadas, de varios países.
La actividad cacaotera genera alrededor de 1.5 millones de empleos directos en las etapas de producción, procesamiento y comercialización.
En el continente americano, la producción de cacao abarca una superficie superior a 1.7 millones de hectáreas y genera flujos comerciales superiores a los $900 millones de exportaciones anuales.
En Panamá, la mayor producción de cacao proviene de la provincia de Bocas del Toro. En esta región del país se cultivan 6 mil 500 hectáreas del fruto. Suiza, Holanda, Alemania y Estados Unidos son sus principales mercados de comercialización.
