El poderoso conglomerado guatemalteco Castillo Hermanos entra a competir en el mercado de la industria láctea panameña, luego de cerrar la compra de la Sociedad de Alimentos de Primera, S.A., fabricante de los productos Bonlac.
Esta es la segunda vez que que se vende la empresa Alimentos de Primera, S.A. En 2010, casa Luker ganó una puja por la compañía que opera bajo la marca Bonlac. En ese momento la operación tuvo un valor cercano a 50 millones de dólares, mientras que por ahora se mantiene en reserva el monto de la reciente transacción.
Castillo Hermanos es un holding con inversiones en más de 90 empresas en la región centroamericana (Guatemala, Honduras y Nicaragua). Tiene experiencia en la elaboración de cervezas, entre las que se encuentra su insignia: la cerveza Gallo. También produce refrescos y bebidas carbonatadas.
El conglomerado, que pertenece a los hermanos Mariano y Rafael Castillo Córdova, está entre los más influyentes y poderosos de la región.
La revista Forbes lo coloca en el mismo listado que la familia Poma, de El Salvador, y el emporio de los Pellas, en Nicaragua.
Tienen inversiones en bienes raíces, la banca, la industria alimentaria, el sector agropecuario, el turismo, el transporte, restaurantes y el comercio.
En Panamá, entran a un mercado en el que participan otras empresas con músculo financiero. La industria láctea en Panamá es dominada por las marcas Estrella Azul (Coca-Cola Femsa), Nestlé, Nevada Panamá (Dos Pinos) y Productos Lácteos San Antonio, S.A. (Prolacsa). Bonlac, que es la operación absorbida por Castillo Hermanos, tiene un 12% del mercado lácteo.
De enero a junio de 2016, los ingresos por ventas de productos registraron 30.6 millones de dólares, un crecimiento del 2% con relación al año anterior. Este auge de Bonlac se concentra en la elaboración de leche y jugos.
La empresa tiene deuda a largo plazo por 71 millones de dólares, entre los que se encuentra una emisión de bonos por 31 millones de dólares.
“Bonlac representó una experiencia exitosa y rentable para la compañía, ahora con la experiencia de Castillo Hermanos avanzará a un nuevo nivel de competitividad, lo cual generará nuevas oportunidades para los colaboradores, consumidores, proveedores y para todo el país”, señaló Juan Carlos Jaramillo, presidente de Empresa Panameña de Alimentos (EPA).
El cierre de la transacción está sujeto a aprobaciones regulatorias y a condiciones previas para este tipo de operaciones.
Bonlac continuará operando su negocio, oficinas y productos de forma habitual. Junto a Castillo Hermanos trabajará para llevar a cabo un proceso de transición ordenado y fluido, sin inconvenientes para su clientela, proveedores y empleados, dijeron los representantes de la empresa a través de un comunicado.
