La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destacó ayer la resiliencia de Colombia para soportar el impacto de la fuerte caída de sus ingresos petroleros, pero criticó que el país no haya adoptado las recomendaciones que hizo el organismo en su reporte de 2015.
La OCDE aseguró que la economía colombiana ha sido más resistente que otras latinoamericanas y proyectó una expansión de 2.2% para este año y de un 3% en 2018. La estimación de la OCDE es más optimista que el promedio proyectado por analistas de un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de Colombia de un 1.8% para el 2017.
“Gracias a las enérgicas reformas y a un sólido marco macroeconómico, Colombia ha sido extremadamente resistente a los vientos externos a medida que el auge de los productos básicos terminó”, dijo a periodistas el director de estudios de la OCDE para Colombia, Álvaro Pereira. El PIB de Colombia se desaceleró en 2016 a un crecimiento del 2%, desde un 3.1% el año previo, como consecuencia del desplome de los precios del petróleo, el mayor generador de divisas para la cuarta economía de América Latina.