La empresa Oleo e Gas Participacoes (OGP), como la petrolera OGX del multimillonario brasileño Eike Batista fue bautizada tras acogerse a la ley de quiebras, anunció ayer un acuerdo con sus acreedores internacionales que puede ayudarle a salir de la bancarrota.
La empresa informó en un comunicado que llegó a un acuerdo con la mayoría de los propietarios de títulos emitidos en el exterior por valor de $3 mil 800 millones para convertir esos papeles en acciones de la petrolera.
Los nuevos accionistas harán un aporte de capital de entre $200 millones y $250 millones que le permitirá a la empresa pagar las deudas ya vencidas y las de corto plazo, según el comunicado divulgado por OGP.
La empresa, la mayor petrolera privada de Brasil y que en octubre se acogió a la ley de recuperación judicial (bancarrota) para poder negociar directamente con sus acreedores, garantizaría así una recapitalización y la eliminación de la deuda por un total de $5 mil 800 millones que provocó su quiebra.
