La OPEP y sus socios, liderados por Rusia, adoptaron en Viena un acuerdo para consolidar su alianza a través de una carta de cooperación permanente, crucial para hacer frente al auge de la oferta estadounidense.
Los 14 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus 10 países socios aprobaron por unanimidad el texto, calificado de histórico por Arabia Saudita.
La medida se aprobó con un voto a mano alzada durante una reunión en la capital austriaca, donde la OPEP tiene su sede.
Su alianza, hasta ahora informal, remonta a finales de 2016, cuando, debido a la caída vertiginosa de los precios del petróleo, los miembros de la OPEP se pusieron de acuerdo con otros 10 países petroleros, entre ellos Rusia, México y Kazajistán, para limitar su producción de crudo.
Los 24 países, agrupados bajo la sigla OPEP+ y que producen la mitad del petróleo del mundo, sellaron esta alianza a través de un documento de cooperación permanente, del que se desconocen los detalles.
Como era previsible, estos países también prolongaron durante otros nueve meses, su acuerdo del pasado diciembre para bajar su oferta acumulada de 1.2 millones de barriles diarios (mbd) para estimular las cotizaciones del crudo.
Una evolución indispensable para frenar la marginalización del cartel, según el ministro saudita de Energía, Jaled al Falih.
La volatilidad de los precios no desaparecerá tan pronto, y para intervenir de forma eficaz sobre la oferta, era necesario un marco institucional (...) integrando la influencia de otros países productores y no solo los miembros de la OPEP, argumentó.

