La ampliación de la carretera Interamericana a seis carriles aspira a ser suficiente para absorber la demanda vehicular por los próximos 20 años. Así lo contempla el pliego de condiciones de la licitación para el diseño y construcción del primer tramo de la obra entre La Chorrera y Santa Cruz.
El consorcio FCC Corredor de las Playas I, conformado por la española FCC Construcción y la mexicana Cicsa, ambas controladas por el magnate mexicano Carlos Slim, se alzó ayer con la victoria en el acto público, al que también concurrieron el consorcio Vial I (compuesto por la costarricense Meco y la panameña Cusa) y China Communications Construction Company Ltd.
Esta última candidatura fue descalificada porque en la parte técnica no llegó al mínimo requerido de 40 puntos. Por lo tanto, no se abrió el sobre con su propuesta económica.
El consorcio FCC Corredor de las Playas I presentó una propuesta económica de $543 millones y obtuvo una puntuación de 55.10 puntos sobre 58 posibles.
El consorcio Vial I hizo una propuesta económica de $624.5 millones y recibió una puntuación de 48.05. El precio de referencia del Ministerio de Obras Públicas era de $626.8 millones.
Este primer tramo tiene una longitud de 36.3 kilómetros, comienza al finalizar la autopista Arraiján–La Chorrera y termina en la entrada de Santa Cruz.
Además de la ampliación a seis carriles, se construirá una circunvalación de 3.7 kilómetros alrededor de Capira para evitar el paso por el centro del poblado. El proyecto contempla además dos viaductos: uno que conectará la autopista Arraiján-La Chorrera con La Espiga, con una longitud de 1.8 kilómetros, y otro a la altura de Loma Campana, con una longitud de 1.5 kilómetros.
Se construirán nuevos intercambiadores para conectar las variantes con la carretera existente.
Por su parte, los siete puentes que permiten el cruce de ríos por debajo de la carretera serán verificados y, de ser necesario, ampliados para permitir la construcción de tres carriles en cada sentido de la vía.
