Pese al fin de mes en positivo ayer en las bolsas de valores de Shanghái, Nueva York, París y Fráncfort, el mes de octubre, conocido por dar dolores de cabezas a los inversores, no fallará este año a su reputación.
Unas pocas horas antes del final de un mes particularmente volátil en todo el mundo, el amplio índice S&P 500 en Wall Street registraba un descenso mensual del 6.7%, su mayor baja en un mes desde 2011.
El índice MSCI World, que pondera a los mercados de acciones de 23 países desarrollados en todo el mundo, cayó más del 8% en el décimo mes del año, registrando su peor caída mensual en seis años.
En París, el índice CAC 40 cedía más del 7%, una baja que no ocurría desde agosto de 2015, y el índice compuesto de Hang Seng en Hong Kong se desplomó más del 10%, en su mes menos afortunado en tres años.
La caída de este otoño, según Patrick O'Hare, analista jefe de mercado de Briefing, también provocó que los mercados bursátiles globales subieran al cierre el martes, según la compañía estadounidense S&P Dow Jones Indices. Como el temor que ya había afectado a los inversores en febrero, esta vez, la inquietud se produjo cuando la Reserva Federal estadounidense sugirió que sus aumentos de tasas podrían acelerarse.