Venezuela suspendió la publicación de datos sobre liquidez monetaria, restringiendo el acceso a una de las pocas herramientas disponibles para estimar la inflación en el país que registra uno de los peores desempeños económicos del mundo.
La nación miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dejó de divulgar datos sobre la inflación hace más de un año, pero se estima que el índice nacional de precios anualizado podría estar sobre los tres dígitos, en medio de la escasez de alimentos y bienes de primera necesidad.
La liquidez monetaria (M2) o dinero de uso amplio subió casi 180% a mediados de febrero respecto al año previo, según cifras del Banco Central disponibles días antes de la suspensión de los datos semanales. En contraste, el M2 de la vecina Colombia aumentó un 7% en el mismo período y el de Estados Unidos, un 6%.
“Si no publican, saben que debe estar en aumento”, dijo el director de la consultora de negocios Aspen Consulting, Aurelio Concheso, con sede en Caracas.
El Banco Central y el Ministerio para la Comunicación e Información no respondieron a una solicitud de comentarios de Reuters.
Un aumento del M2, que comprende el dinero en efectivo más los depósitos de ahorro o a plazo, significa que hay más circulante en la calle. Ese dinero puede acelerar la inflación cuando se combina con una disminución en la producción de bienes y servicios, como ocurre en Venezuela. El agregado monetario dejó de difundirse sin previo aviso en el sitio del Banco Central el 24 de febrero, un año después de que se suspendió la publicación de la inflación y el producto interno bruto.
La liquidez de Venezuela medida por el M2 ha aumentado exponencialmente desde que el izquierdista Hugo Chávez llegó al poder en 1999 y ha sido un factor muy importante detrás de la que se considera la inflación más alta del mundo.
