Los inversionistas vieron más allá de los inflados niveles de deuda de Petróleos Mexicanos y respondieron a raudales a la segunda oferta internacional de bonos de la compañía petrolera propiedad del Estado en dos meses.
Pemex ni siquiera tuvo la necesidad de ofrecer una prima de rendimiento sobre sus bonos existentes en la venta de 4 mil 250 millones de euros ($4 mil 500 millones) en obligaciones negociables el martes en una oferta en tres tramos.
La porción más larga del trato, con vencimiento en 2028, contaba con un cupón de 4.875% que rinde 4.05 puntos porcentuales sobre midswaps, un descenso ante las conversaciones iniciales a cerca de 4.45 puntos porcentuales.
La oferta tuvo una sobredemanda de más del cuádruple, de acuerdo con una persona cercana al asunto que no está autorizada para hablar públicamente y pidió no ser identificada.
Esto ocurre dos semanas después de que Fitch Ratings dijera que la deuda acumulada por Pemex podría subir de $100 mil millones a fines de 2016, a un nivel “insostenible” de $125 mil millones en menos de dos a tres años.
La compañía, que no ha reportado ganancias desde el tercer trimestre de 2012, se encuentra bajo pronósticos negativos de tres firmas calificadoras, incluyendo a Fitch.
“Nos gustan mucho los bonos”, afirmó Rafael Elías, director de estrategias de mercados emergentes en Cantor Fitzgerald & Co., vía telefónica desde Nueva York.
“Escucho que los libros han estado robustos, mostrando que hay un buen apetito por crédito de calidad de compañías mexicanas”.
Pemex busca sacar provecho de los bajos costos de los préstamos en Europa, donde muchos rendimientos han resultado negativos en respuesta al programa de estímulos del Banco Central Europeo.
La compañía también se está manteniendo al margen de un posible fortalecimiento del dólar bajo el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha prometido renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El trato fue la segunda emisión internacional de bonos de Pemex en dos meses, y quizá su última este año mientras se acerca al tope aprobado de deuda de 150 mil millones de pesos ($7 mil 400 millones).
El trato por $5 mil 500 millones de la compañía en diciembre tuvo una demanda de $32 mil millones, más de seis veces la oferta y la sobre suscripción más alta de cualquier emisor corporativo mexicano, de acuerdo con Pemex.
