Una fuerte ola de calor procedente del desierto del Sahara comenzó a azotar esta semana a Europa, donde los termómetros se dispararán en los próximos días hasta rozar los 40°C en varios países del continente.
Debido al calentamiento global, causado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero, estos fenómenos, que antes eran excepcionales, podrían repetirse con más frecuencia, advierten los científicos.
Una gran cantidad de aire caliente está subiendo desde África, explicó Sabine Krueger, del Servicio Meteorológico Alemán DWD, según la cual el sur del viejo continente podría verse particularmente afectado por las altas temperaturas.
En España, la ola de calor llegará a mediados de semana, con temperaturas de hasta 42 °C en algunos lugares del país a partir del jueves. Las autoridades llamaron a la población a tomar precauciones para enfrentar el calor, con medidas que incluyen hidratarse bien, cubrirse la cabeza y evitar hacer ejercicio bajo el sol.
Advirtieron también sobre un riesgo extremo de incendios en algunas partes de Cataluña, Aragón, Navarra y Extremadura. En Francia, las temperaturas comenzaron a subir ayer en todo el centro y el este del país, con 33 °C en París y 35 °C en Lyon (centro-este). Más de la mitad de los departamentos franceses se encontraban en alerta “naranja”, la tercera más fuerte entre cuatro.
