En el seno de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón (ZLC) parece haber cierto optimismo de cara a la actividad comercial en los próximos años, luego de varios ejercicios negativos y atravesar una crisis que los empresarios han catalogado como la peor de la historia.
Aunque las cifras del movimiento comercial hasta noviembre de 2016 apuntan una reducción de 9.6%, en comparación con los primeros 11 meses de 2015, dicha desaceleración sugiere un leve cambio de pendiente.
Para Severo Sousa, vicepresidente de la Asociación de Usuarios (AU), en 2016 la zona franca colonense cerraría su actividad en torno al 10%. En 2015, la caída frente al año anterior fue de 10% y en 2014 ante su predecesor de 13.1%.
“Eso permite que se diga que hemos tocado fondo, pero pareciera ser que se está levantando un poco (la actividad). Algunos mercados de la ZLC, como en Centroamérica, están reacomodándose”, apuntó el empresario.
De acuerdo con la Contraloría General de la República, las reexportaciones en los primeros 11 meses de 2016 fueron por $9 mil 682 millones, un 7.9% menos que un año atrás.
En tanto, las importaciones se redujeron un 11.5%, al caer de $9 mil 754 millones a $8 mil 635 millones.
FACTORES INTERNOS Y EXTERNOS
Sousa indica que uno de los puntos fundamentales en que se basaría el inicio de la recuperación de la ZLC es la resolución de la disputa comercial con Colombia, vigente desde 2013.
Precisamente, las autoridades colombianas tenían plazo hasta hoy para informar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que adecuó a los límites permitidos el arancel mixto que impuso a la importación de calzados y textiles.
Dicha adecuación quedó plasmada en dos decretos que emitió el país sudamericano el 2 de noviembre. Empero, uno de ellos generó malestar en las autoridades panameñas, que entienden que impone barreras no arancelarias al comercio entre ambos países.
“Le tengo esperanza al tema con Colombia. Si finalmente este año se acomoda con lo de la OMC, va a haber una oportunidad nuevamente para la ZLC en ese mercado. Tal vez no como antes, porque los aranceles son altos”, analizó Sousa, y agregó que “al final la ZLC depende mucho de la época de fin de año, y de aquí a junio creo que si todo está acomodado, la ZLC debe tener un mejor año en 2017”.
Sin embargo, afirma que no será suficiente para “salir de los números rojos”, pero sí para frenar la fuerte desaceleración que vive el recinto desde 2013.
Usha Mayani, presidenta de la AU, hace hincapié en que el repunte que menciona Sousa descansa en factores internos y externos, y que se deberá monitorear sus evoluciones durante el año “para saber si hemos tocado fondo”.
Mayani señala que entre los externos, principalmente, se encuentra el de las economías de los mercados que comercializan con la ZLC. Pero son los internos los que más preocupan a la empresaria: una mayor inversión pública en promoción e infraestructura “ayudaría a mejorar la situación y son positivas si se hacen”.
Otro aspecto que aportarían al mejor desempeño durante 2017, según Sousa, es la posibilidad de vender artículos por comercio electrónico -herramienta en fase de reglamentación y regulación.
Sobre este último punto, el ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena, dijo esta semana que próximamente se lanzará una campaña para promover una nueva imagen del recinto, a fin de “convertir a la ZLC en uno de los centros de distribución y servicios más grandes” del continente.
