Colombia ordenó la liquidación de Electricaribe, filial de la española Gas Natural Fenosa (GNF) intervenida por su precaria situación financiera, y la empresa instó a revisar la decisión so pena de recurrir a organismos internacionales.
“La compañía no está en condiciones de prestar el servicio de energía con la calidad y continuidad que se requieren”, dijo en un comunicado la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, el organismo estatal de control que ordenó su liquidación.
El presidente Juan Manuel Santos aseguró en su cuenta en Twitter que “el proceso de liquidación de Electricaribe es decisión responsable”. “Prioridad es que ni usuarios ni empresas sufran por suministro de energía”, escribió sobre esta empresa 85% de propiedad de GNF.
Electricaribe, con más de 2.5 millones de clientes en el norte de Colombia, había sido intervenida a mediados de noviembre para garantizar el suministro ante el temor de que incurriera en cesación de pagos.
La Superintendencia dijo que la intervención “no solo evitó un racionamiento generalizado de energía en los departamentos de Atlántico, Bolívar, César, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre, sino que, además, se estabilizaron las finanzas de la compañía con miras a mantener la prestación del servicio a su cargo”.
Sin embargo, aclaró que “la intervención por sí sola” no preveía mejorar la calidad del servicio de energía. “Para que esto ocurra, deben hacerse cuantiosas inversiones orientadas a remediar la obsolescencia de la actual red de distribución”, señaló.
La Superintendencia dijo que tras la liquidación, “se comenzará inmediatamente un proceso abierto y competitivo para encontrar un operador que asuma la prestación del servicio de energía en la costa caribe” a través de una subasta pública, cuya fecha de realización no fue precisada.