La economía española se desaceleró inesperadamente en el segundo trimestre, un período en el que el Partido Socialista se hizo con el poder en un abrupto cambio de gobierno.
El producto interior bruto (PIB) se expandió un 0.6% en los tres meses hasta junio, dijo ayer el Instituto Nacional de Estadísticas.
La cifra no alcanzó la estimación mediana del 0.7% en una encuesta de Bloomberg y es la más débil desde 2014.
El crecimiento en el consumo de los hogares, uno de los principales impulsores de la recuperación, se desaceleró en más de la mitad.
Si bien sigue superando a sus pares en la zona euro, la economía de España se dirige a una fase más fría de crecimiento, después de una expansión que superó el 3% durante tres años consecutivos.
