La economía de Grecia creció inesperadamente en el primer trimestre, frente a una estimación que mostraba que el país había vuelto a entrar en recesión.
El producto interior bruto griego subió un 0.4% frente a una contracción revisada del 1.1% el trimestre anterior, según informó la Autoridad Estadística Helénica.
Una lectura inicial el 15 de mayo mostraba una contracción del 0.1%. Un informe publicado al final de la semana pasada mostró una mejora en el sector de la fabricación, con la subida de un Índice de Gerentes de Compras a un máximo de nueve meses, cerca de la medición clave de 50.
Esta austeridad ha pesado sobre la economía, que sigue siendo mucho más pequeña que en los niveles previos a la crisis.
Los retrasos para llegar a un acuerdo preliminar el mes pasado -que el Gobierno esperaba alcanzar antes de finales de 2016- han mermado las perspectivas del país heleno.
Grecia prevé un crecimiento del 1.8% de su producto interno bruto (PIB) en 2017.
Esta revisión se produce mientras el Gobierno griego está en plena negociación con sus acreedores, Unión Europea y FMI, para obtener un nuevo tramo de préstamos internacionales. También se busca una acuerdo para aliviar la gran deuda pública del país, equivalente al 179% del PIB en 2016.
El Gobierno de Atenas reclama una hoja de ruta que defina claramente las medidas de alivio de la deuda que se aplicarán una vez finalice el actual programa de rescate, en agosto de 2018, algo que es necesario para que el Banco Central Europeo acoja a Grecia en su programa de compra de deuda soberana y para que este país empiece a programar su regreso a los mercados financieros.
Alemania, que en septiembre celebra elecciones, no ve necesidad de definir ya ahora cuáles serán las potenciales medidas de reestructuración de la deuda helena y considera que los problemas de Grecia radican fundamentalmente en su falta de competitividad.
La expansión en el primer trimestre fue impulsada por el consumo, que aumentó un 0.4%, y la formación bruta de capital, que se expandió un 48.3% respecto al trimestre anterior.
Al mismo tiempo, las exportaciones bajaron un 2.3%, mientras que las inversiones también cayeron.
