El producto interior bruto (PIB) de Japón creció 0.5% en el cuarto trimestre del año, según cifras publicadas por el gobierno que muestran un avance algo mayor de lo calculado inicialmente.
En términos anualizados (+1.9%), el dato también es algo mejor que lo esperado por los mercados, lo que confirma que Japón volvió a crecer, después de que una serie de desastres naturales durante el verano perturbaran la actividad.
Los primeros datos disponibles para los meses iniciales de 2019 muestran, no obstante, que esta tendencia positiva probablemente no se mantendrá. La tercera economía del mundo comienza a verse afectada por la ralentización china, en un clima de tensiones comerciales con Washington.
Ya a finales de año las exportaciones japonesas empezaron a perder fuerza, mientras que el consumo de los hogares se mantiene apático, en 0.4% en el cuarto trimestre (revisado a la baja desde el 0.6%).
En el conjunto de 2018, el PIB japonés aumentó 0.8%, perdiendo fuerza frente a un 2017 más dinámico.
El archipiélago llega por tanto debilitado al aumento del impuesto al consumo, previsto para octubre, tras varios retrasos.
