Este año se realizaron con tiempo las inspecciones de las compañías que exportan estos pinos decorativos, que son un símbolo mundial de las fiestas navideñas.
Aunque algunos consumidores prefieren los arbolitos artificiales, hay muchas personas que desean sentir en sus hogares, por lo menos una vez al año, ese olor a pino silvestre.
Debido a la alta demanda del mercado panameño, se autorizó el ingreso de unos 75 mil arbolitos, contenidos en unos 95 contenedores.
Aunque se ha detectado la presencia de insectos en algunos de esos contenedores, las autoridades sanitarias han garantizado la calidad de aquellos que logran entrar al mercado local.
Los inspectores de la Dirección de Cuarentena Agropecuaria tienen instrucciones precisas de revisar cada uno de los embarques, y de encontrarse algún insecto, se debe proceder a nebulizar o regresar esas plantas hacia su país de origen, destaca el director de Cuarentena Agropecuaria, Concepción Santos Sanjur.
Según los importadores, el 90% de las ventas es de los árboles premium y regular por su precio, mientras que la demanda de árboles podados acapara un 10% del mercado panameño.
La venta de los arbolitos canadienses empezó hace varias semanas, pero se espera que la demanda se incremente en los próximos días por la entrega de bonos navideños y ahorros de fin de año.
Si tiene contemplado en su presupuesto de fin de año esta clase de productos, tome en consideración su precio, calidad y frescura, ya que le debe durar por lo menos hasta el 6 de enero.
