La intensificación de la violencia en Libia representa la mayor amenaza al aprovisionamiento global de petróleo desde la invasión de Irak ocho años atrás, en la medida que la agitación política que asola a Oriente Medio se centra en un exportador de la OPEP.
Los choques libios ponen en peligro las exportaciones de uno de los tres proveedores más grandes de África por primera vez, desde que comenzaron las revueltas en Túnez en diciembre.
La producción iraquí diaria de petróleo se desplomó de 2.5 millones a 140 mil barriles en los dos meses que concluyeron en abril de 2003, en tanto las tropas estadounidenses combatían para derrocar a Saddam Hussein.
La producción iraquí tardó cinco años en volver a pleno y alcanzar los niveles anteriores a la invasión. Libia bombea 1.6 millón de barriles diarios.
Existen algunas similitudes entre la situación actual y la que precedió a la última Guerra del Golfo en Irak, en el sentido de que el mercado petrolero está incorporando al precio la posibilidad de una suspensión del suministro de crudo, dijo Harry Tchilinguirian, jefe en Londres de estrategia de mercados de materias primas en BNP Paribas, S.A., el banco más grande de Francia.
La diferencia actual es que no hay una visibilidad clara en cuanto a la posible duración de los hechos en Oriente Medio o su alcance geográfico.
El líder libio Muammar Gaddafi apareció en la televisión estatal prometiendo combatir la creciente rebelión hasta “la última gota de sangre”. Hubo diplomáticos que renunciaron y soldados que desertaron en protesta por la represión contra los manifestantes contrarios al Gobierno, que dejó centenares de muertos.
Si bien la agitación en Egipto generó temores de que los movimientos de buques petroleros a través del Canal de Suez pudieran verse afectados, la producción de dicho país alcanza menos de la mitad que la de Libia, según estadísticas compiladas por BP Plc.
Libia es el noveno productor más grande de los 12 países que conforman la Organización de Países Productores de Petróleo y exporta la mayor parte de su crudo y combustibles por el Mediterráneo a Europa.
El país bombea alrededor de un 3.3% de la producción mundial y tiene las reservas más grandes de África.
La agitación mantendrá el precio del petróleo alto durante el segundo trimestre y el Brent permanecerá por encima de $100 en las próximas semanas, dijo Axel Herlinghaus, analista senior de materias primas de DZ Bank AG en Frankfurt.

