Estados Unidos, México y Canadá se aprestan a iniciar esta semana la revisión del polémico Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), un acuerdo vital para la economía mexicana que el presidente Donald Trump prometió terminar.
Sus negociadores se reunirán desde mañana hasta el domingo en Washington para lanzar la modernización del texto de 1944, que abolió las fronteras aduaneras para permitir la libre circulación de bienes y servicios entre los tres países.
Blanco de duras críticas del presidente estadounidense durante su campaña electoral, la renegociación del Tlcan se anuncia espinosa. Desde su origen, el tratado ha sido muy controvertido. Injusto y destructor de empleos, según sus detractores; impulsor del crecimiento, según sus defensores, su fin fue un mantra durante la campaña electoral de Trump, que lo calificó de “desastre”.
La renegociación del Tlcan es crucial para el mandatario estadounidense, que debe enviar una señal política fuerte, apremiado por sus promesas electorales.
