INFRAESTRUCTURA

Panamá debe capitalizar el flujo de pasajeros aéreos

Panamá debe capitalizar el flujo de pasajeros aéreos
Panamá debe capitalizar el flujo de pasajeros aéreos

Panamá debe aprovechar más el flujo de pasajeros aéreos que tiene a través del Aeropuerto Internacional de Tocumen para poder impactar a la economía local y a la vez mejorar la demanda en otras terminales aéreas del país, planteó Ángela Gittens, directora general del Consejo Mundial de Aeropuertos, (ACI en inglés) de visita recientemente en Panamá.

“Panamá tiene dos aristas: mantener una buena infraestructura por la gran demanda que hay y que seguirá creciendo en Tocumen, y por otro lado atraer más demanda para el resto de los aeropuertos y cómo hacerlos más rentables”.

Según el Consejo Mundial de Aeropuertos, Panamá representa apenas el 2% del tráfico de pasajeros en América Latina y el Caribe, al igual que en el movimiento de aviones. El primer lugar lo ocupa Brasil con un 32%, seguido de México con 23% y Colombia con el 11%.

No obstante por terminal aérea, el aeropuerto de mayor tráfico en la región es el de Ciudad de México, con 47.7 millones de pasajeros, seguido de São Paulo con más de 42.4 millones de pasajeros y Bogotá con 32.7 millones.

El Aeropuerto Internacional de Tocumen se encuentra en el noveno lugar de tráfico de pasajeros con más de 16.2 millones de pasajeros en 2018, lo que representa un avance con respecto a la última década cuando se ubicaba en el puesto 17 del ránking de los aeropuertos de la región.

Gittens sostiene que una tarea pendiente en la industria y en Panamá es ejecutar más adecuaciones y modernizaciones en los sistemas de control de pasajeros, como el registro biométrico, y medidas para reducir el uso de papel a la hora de viajar con la digitalización de las tarjetas de embarque y los pasajes.

“En Asia y Europa hay esfuerzos aislados para introducir la biometría, y estamos trabajando con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, para utilizar la tecnología de forma integrada y lograr viajar sin papeles, ni pasaporte físico”.

“La confianza en la data y en la tecnología que cada país esté utilizando será un reto, al igual que la ciberseguridad de estos sistemas para que la data sea usada para procesos legítimos”.

Resaltó que la transformación digital de los aeropuertos no es un capricho es una necesidad que exigen las nuevas generaciones.

Edición Impresa